miércoles, 26 de septiembre de 2012

Berta va a la playa / Berta aprende a montar


Título: Berta va a la playa
Título Original: Conni Am Strand
Autor:  Wolfram Hänel y Anna Döring
Editorial: Salamandra
 Nº de páginas: 24
ISBN:  9788498384765

Año: 2012
1ª Edición: Julio, 2012
Colección: Mi amiga Berta
Ilustrador: Eva Wenzel-Bürger
Título: Berta aprende a montar
Título Original: Conni Lernt Reiten
Autor:  Liane Schneider
Editorial: Salamandra
 Nº de páginas: 24
ISBN:  9788498384772

Año: 2012
1ª Edición: Julio, 2012
Colección: Mi amiga Berta
Ilustrador: Eva Wenzel-Bürger
Sinopsis
Berta va a la playa
Berta y sus padres van de vacaciones a la playa. A Berta le encanta el mar y se lleva a Pipo, su cocodrilo inflable. Si el agua no está muy fría, podrán bañarse, y buscarán tesoros en la arena. Pero les espera una gran sorpresa, y Berta y Pipo vivirán una divertida aventura. 
Berta aprende a montar
Berta quiere que le regalen un poni, pero antes de empezar a montar, su madre la lleva a una escuela de equitación para que aprenda a ocuparse de él: darle de comer, cepillarlo, limpiar el box… Las cosas no son tan fáciles como parecen, ¡pero la diversión está asegurada! 

Opinión
Reseña para Anika entre Libros (publicada la semana del 10 al 16 de septiembre)
En Berta va a la playa, ésta y sus padres van de vacaciones a la playa. Berta se lleva consigo a Pipo, un cocodrilo inflable. Cuando Berta se adentra en el mar con su amigo, una ola se lo llevará.
 
En Berta aprende a montar, la niña monta en un poni durante la fiesta de primavera. La experiencia le gusta tanto que sólo desea que le regalen un caballito. Su madre decide, entonces, llevarla a una escuela de equitación.
Ambos libros pertenecen a la colección “Mi amiga Berta”, una serie de libros que a través de unos cuentos sencillos y con muchos dibujos intentan enseñarles a los niños como es la vida cotidiana y a enfrentar sus miedos.
 
Quizá, en esta ocasión, el cuento que menos me ha gustado ha sido el de “Berta va a la playa”, pero ello se debe a un motivo, para mí, muy obvio: cuando Berta pierde a Pipo, porque una ola se lo lleva, no hay nadie que la consuele, algo que tal vez se pueda esperar de gente desconocida que seguramente mirará a la niña con pena y compasión, pero no de sus padres. Berta está desesperada y en ningún momento nadie se dirige a ella hasta que aparece el socorrista para averiguar lo que sucede, por lo que me pregunto ¿dónde estaban sus padres? Lo único que sabemos es que su padre le advierte que “no se vaya muy lejos” y después, cuando Pipo es arrebatado por el mar, Berta llama a su padre para que la ayude, quien no aparece en escena, por lo menos hasta después de que lo haga el socorrista.
 
Sin embargo, el libro “Berta aprende a montar” me parece mucho más razonable. Berta se empeña en tener un poni, como es imposible meter a semejante animal en una casa, además de los cuidados y el trabajo que requiere el equino, su madre decide llevarla a una escuela de equitación para que esté en contacto con los caballitos y de paso aprenda que, además de lo divertido que es montar sobre ellos, estos animales necesitan comer, y hay cepillarlos, limpiar los boxes, etc. todos los días. Así los pequeños aprenderán que, en ocasiones, no es fácil conseguir lo que queremos pero, tal vez, cambiando un poco la perspectiva todo se puede arreglar, además del esfuerzo y sacrificio que significa tener un animal. Otro cuento similar, de la misma colección, pero que trata de un animalito más pequeño, en este caso un gato, es “Berta tiene un gatito”.
 
Este ejemplo me parece muy bueno, sobre todo para aplicar en Navidades, que es la época en que se suelen regalar más animales porque les hace ilusión a los pequeños, y después muchos de ellos son abandonados. Que mejor que poder mostrarles primero todo lo que conlleva tener un animal en casa.

 
Fuentes
Portada y sinopsis de la página web de la editorial Salamandra.
Reseña para Anika entre Libros