miércoles, 4 de junio de 2014

La legión de los inmortales (Massimilaino Colombo)

Ficha técnica

Título: La legión de los inmortales
Título original: (La legione degli immortali, 2010)
Autor: Massimiliano Colombo
Editorial: Ediciones B
Nº de páginas: 472
ISBN:  9788466654289
1ª Edición: 2014
Sinopsis
Año 55 a. C. Una flota de guerra avista una tierra desconocida que resulta estar poblada por feroces guerreros capaces de infundir temor incluso a los soldados de Julio César. Ante el pánico que se apodera de las tropas, un hombre se arroja a las gélidas aguas. Es Lucio Petrosidio, aquilífero de la Décima Legión.

Como un solo hombre, detrás de su águila, la legión de los Inmortales acomete el asalto. Por César y por Roma, Lucio y sus compañeros, Máximo, Quinto y Valerio, se batirán sin tregua por conquistar Britania y para proteger a Gwynith, la esclava pelirroja que ha conquistado el corazón del aquilífero. Hasta un lugar llamado Atuatuca, donde acecha un destino de sangre...

Año 35 a. C. Desde el puente de una nave, un hombre observa las costas de la gran isla ya próxima. A su lado, la espada corta de los legionarios; en la mente, los recuerdos de una epopeya de guerra y muerte en la que aletean los fantasmas de los compañeros caídos.

Es para dar paz a esos fantasmas, y a su conciencia, que el viejo soldado regresa a Britania. Porque desde entonces hay una mujer a la espera de su hombre y hay una batalla iniciada veinte años antes que lo aguarda para concluir definitivamente

Opinión
Reseña hecha para la web Anika entre libros.
 
Un viejo soldado regresa a Britania. Tiene una última misión que cumplir. En su camino hace amistad con el dueño del barco en el que viaja, a quien le cuenta la historia de unos soldados pertenecientes a la famosa Décima Legión.

La historia de estos valientes comienza en el año 55 a.C., cuando pisan suelo britano por primera vez y, después de muchas vicisitudes, culmina en la famosa batalla de Atuatuca, donde fue exterminada la décimocuarta legión. Sin embargo, no todos han muerto.

Massimiliano Colombo se atreve, con esta su primera novela, a representar la llegada de los romanos a Britania así como la gran derrota que sufrió Julio César en Atuatuca. Si hablamos propiamente, Julio César no comandaba la legión XIV, que resultó completamente aniquilada, pero sí puede decirse que fue causante de que este desastre ocurriera. Es bien sabido que en el caso de batallas y guerras la decisión debe recaer sobre una persona sola y no sobre dos o más, que además tienen diferentes puntos de vista, como fue en este caso. De la lectura de la novela, se deduce claramente que la discrepancia entre los dos altos mandos, así como entre quienes les apoyaban, abocaron al fracaso cualquier opción de defensa. Puede que el resultado hubiese sido el mismo, o no, eso nunca lo sabremos, si fuese una persona sola la que dirigiese la legión.

El autor se esmera en ofrecernos muchos detalles de cómo era la organización de una legión, así como su funcionamiento interno. Gracias a eso podemos hacernos una idea de la clase de máquina letal que llegó a crear Julio César. Señores de la guerra ímprobos, valientes, honrados, que sabían qué decir y cómo actuar en cada momento para levantar el ánimo de sus tropas, que jamás abandonaban a un compañero a su suerte, que consideraban que la legión era un cuerpo único. Así nos describe a la grandiosa Legión X.

Sin embargo, hay momentos en los que los legionarios, aún haciendo lo correcto, se tienen que saltar las normas y deben ser castigados. Es lo que les sucede a Lucio Pretrosidio, nuestro protagonista, y a sus inseparables compañeros: Valerio y Quinto, quienes acabarán formando parte de la masacrada legión XIV.

Por si fuera poco, Lucio acabará enamorándose de una esclava britana, Gwynith, lo que acabará dividiendo su corazón entre el amor por el ejército, que es su familia, y la pasión por Gwynith, a la que ama más que a su vida.
No es una novela histórica sin más. Hay acción, aventuras, romance, intriga y asesinatos. Todo un cúmulo de circunstancias que hace girar la vida de nuestros héroes en un torbellino cuyo ritmo no para.

Para calmar o atemperar la lectura, el autor intercala capítulos en las que el misterioso soldado se relaciona con el marinero comerciante, cuya curiosidad por la vida del militar es insaciable. Son los instantes en los que el lector cogerá fuerzas para seguir con las aventuras de Lucio y sus amigos.

La lectura es sencilla y muy ágil, con un vocabulario apto para todos los públicos. Además al final del libro, aparecen las explicaciones correspondientes a las diversas notas que van apareciendo a lo largo de la novela para aclarar los hechos, palabras o expresiones que puedan presentar mayor dificultad a los que no son legos en la materia.