miércoles, 1 de febrero de 2012

Los papeles póstumos del club Pickwick (Charles Dickens)

Ficha técnica
Título                       Los papeles póstumos del Club Pickwick
Título Original         The Posthumous Papers of the Pickwick Club
Autor                       Charles Dickens
Editorial                   DeBolsillo
Nº de páginas          1008
ISBN                         9788484506959
Año                          2009
Encuadernación      Bolsillo
Traducción              José María Valverde

Sinopsis

Los papeles póstumos del Club Pickwick de Charles Dickens, que ofrecemos aquí en la magistral versión de José María Valverde, constituye uno de los grandes hitos de la literatura universal. Se trata de la primera novela del autor, quien empezó a publicar la obra, por entregas, en 1836, cuando tan solo contaba veinticuatro años. Las aventuras de Samuel Pickwick y Sam Weller se convirtieron en un éxito arrollador y supusieron la metamorfosis de un joven periodista mal pagado en el gran novelista del siglo XIX inglés, cuando despuntaban las primeras luces de la era victoriana. Los inolvidables miembros del absurdo Club Pickwick protagonizan aquí, según la generosa tradición de Cervantes, una infinita sucesión de aventuras disparatadas, cómicas, tristes, transidas siempre de una amabilidad quizá nunca igualada.

Opinión
Le tenía muchas ganas a esta novela cuando la leí por primera vez. En aquel momento era yo muy joven y se me hizo un poco pesada. Cuando la leí por segunda vez me gustó un poquito más. Esta es la tercera vez que la leo y, tal vez sea por la edad, me ha gustado muchísimo más e incluso le he podido dar un par de vueltas a algunos temas de los que tratan.

Aunque todos los libros de Dickens que he leído guardan un cierto parecido, este es bastante diferente, tanto en la forma como en el fondo. Hay que tener en cuenta que esta novela la escribió con sólo 24 años y es una de las grandes de la literatura.

Es una historia bastante cómica que me ha hecho pasar ratos muy agradables, pero entre medias podríamos decir que aporta una pequeña crítica de la sociedad de la época. Para ello Dickens se vale de Pickwick, un hombre de mediana edad, bonachón, generoso y un poquito maniático, que decide recorrer Inglaterra para estudiar el comportamiento de la gente. Para ello se hace acompañar de tres amigos que conformarán el club Pickwick. Estos son Snodgrass, Winkle y Tupman. Son personajes que no sé cómo describirlos pero que merecen la pena.

Eso sí, la novela no sería la misma sin Samuel Weller, el criado de Pickwick, quien nos hará pasar los momentos más divertidos de toda la novela con sus ideas, sus expresiones y su forma de ser. Al principio comparaba a Pickwick con Sancho Panza, pero al conocer a Weller encontré al doble de éste con una gran dosis de humor inglés, por lo que ya asocié a Pickwick con nuestro afable Don Quijote (que las comparaciones no os asusten las novelas no son parecidas ni de lejos).

Pickwick muestra una inocencia candorosa, propia de un niño, en los aspectos más elementales. Gracias a sus enredos, meteduras de pata y malos entendidos, nos vemos sumergidos en situaciones imposibles y variopintas, todas cargadas de mucha comicidad. Pero al final también hay algo trágico que acompaña a nuestro protagonista.

En conclusión: Estamos ante una novela muy divertida que sacará los colores a los lectores en más de una ocasión. Si queréis pasar un buen rato con una novela decimonónica este es vuestro libro. Un buen comienzo para celebrar el bicentenario de Dickens.

Puntuación: 5