lunes, 4 de abril de 2016

El último rebaño (Piers Torday)



Ficha técnica
Título: El último rebaño
Título original: (The Last Wild, 2013)
Autor: Piers Torday
Editorial: Salamandra
Nº de páginas: 284
ISBN: 9788498387155
1ª Edición, Septiembre 2015

Sinopsis de la editorial 

Ésta es la historia de un niño llamado Kester. Es un niño muy especial, aunque él aún lo ignora. Ahora mismo, lo único que sabe es esto:

1. En su habitación hay una bandada de palomas alborotadas.
2. Le están hablando.
3. Su vida nunca volverá a ser como antes...

Opinión personal
Reseña para la editorial Anika entre Libros.

Kester es un niño que vive encerrado en la academia Spectrum hasta que un día escucha las voces de una cucaracha y unas cuantas palomas que le ayudan a huir.

Los animales quieren que les ayuda a encontrar la manera de encontrar una medicina que ayude a todos los animales del planeta contagiados por el "ojo rojo", un virus que ha matado a la práctica totalidad de los animales y que ha obligado a la humanidad a alimentarse a través de polvo fabricado por la todopoderosa empresa Factorium.

En su búsqueda estará acompañado por un ciervo, un lobo, la cucaracha, las palomas y otros animales que se le irán uniendo. Un rebaño especial compuesto prácticamente por los últimos animales con vida. A este grupo se unirá Polly una niña cuyo deseo es encontrar a sus padres, desaparecidos cuando iban en busca de comida.

En su camino se encontrarán con humanos despiadados dispuestos a matar, por lo que Kester tendrá que aprender a confiar en todo su equipo, y en sí mismo.

Piers Torday nos ofrece un libro entretenido que prácticamente se puede leer en una tarde. Es una distopía diferente a las que existen por ahí, ya que el protagonista en esta ocasión es un niño. Un niño que lo tiene todo en contra: no habla, no sabe como ha cambiado su mundo, sólo se puede comunicar con los animales, unos animales enfermos y que son perseguidos para ser exterminados.

La narración está hecha en primera persona, hecho que nos permite meternos en la piel de Kester y experimentar sus propios pensamientos y frustraciones. Hay que destacar la buena mano del autor para reflejar los sentimientos, deseos y forma de hablar, por llamar de alguna manera a su comunicación con los animales. Meterse en la piel de un niño, o de un joven, es bastante difícil, pero el autor lo hace de forma magistral. Sus miedos, sus ansias son las típicas de cualquier imberbe ante algo que le es completamente extraño y ajeno.

En su camino en busca de padre, Kester se encontrará con malos muy malos. Tal vez aquí Torday haya recurrido a la exageración, pues sólo refleja a los adultos como personas sin sentimientos, capaces de cualquier cosa. Vale que hay ciertas edades en las que adultos y jóvenes parece que estarán enfrentados eternamente, pero de ahí a que sea realidad...

A lo largo de la historia encontraremos momentos duros, entrañables o divertidos. Todo puede pasar en un mundo en el que sólo se alimenta a través de pastillas. La lealtad de los animales hacia Kester, la desconfianza de estos ante cualquier ser humano, la muerte de alguno de los animales por el camino, Polly queriendo encontrar a sus padres, ambos niños manteniendo la esperanza en un mundo negro, donde sólo quien tiene el poder decide quién vive o quién muere hace que la historia sea atrayente y que el lector no pueda dejar de leer hasta llegar al final.

Un libro ameno, que engancha desde la primera página, al que se pueden acercar también los adultos, que hará las delicias de los jóvenes amantes de las aventuras.
Lo peor, que habrá que esperar a que salga el segundo volumen de la trilogía para saber cómo continúa la historia.