miércoles, 20 de junio de 2012

La tierra dividida (Ramón Muñoz)

Ficha técnica

Título: La tierra dividida
Autor: Ramón Muñoz
Editorial: Ediciones Pàmies

Nº de páginas: 448
ISBN:  9788496952997
Año: 2012
1ª Edición: Marzo, 2012
Colección: Histórica

Sinopsis
A mediados del siglo IX, la península ibérica se balancea en un frágil equilibrio de poder. Por un lado, el Emirato cordobés mantiene gran parte del territorio bajo su gobierno, aunque las riendas de su dominación se debilitan. Por otro, al norte, los cristianos comienzan a organizarse, adquiriendo mayor empuje. Y finalmente, en el valle del Ebro, Mubsa ibn Mubsa, patriarca del clan Banu Qasi, feroz militar y político experimentado, ha logrado aumentar sus dominios hasta erigirse, de facto, en un tercer rey.
Pero dos personajes, sin saberlo, serán los responsables de destruir esa precaria estabilidad:
Fortunio de Monforte, que tras pasar gran parte de su vida como monje recorriendo la península en busca de reliquias, es reclamado por Ordoño, rey de Asturias, para llevar a cabo una importante misión diplomática en la corte de García Íñiguez, señor de Pamplona.
Y Njall Haraldsson, que acaba de embarcarse, casi contra su voluntad, en una poderosa expedición vikinga, comandada por dos temibles guerreros, Björn Costilla de Hierro y Hastein el Astuto, cuyas intenciones son saquear las costas del mediterráneo.
Las vidas de todos ellos confluirán en un desenlace sorprendente, una gesta de audacia sin igual, que hará que tiemblen los cimientos de la Tierra Dividida.

Opinión
Reseña para Anika entre Libros
 
Mediados del siglo IX.
En la península Ibérica el rey Ordoño trata de recuperar los territorios perdidos por los godos a favor de los musulmanes. Musa Ibn Musa, del clan Banu Qasi, intenta hacerse con el control del norte de la península para enfrentarse al emir de Córdoba, para ello tendrá que derrotar a Ordoño. García Íñiguez deberá decidir de que lado combatirá en la batalla que se avecina.

Mientras, las costas de la península son asaltadas por un gran flota vikinga que llega en busca de grandes tesoros. Estos habitantes de los pueblos del norte serán los responsables de que García Íñiguez tome la decisión que llevaba tanto tiempo postergando.
  
Toda novela histórica que se precie debería contar con un elemento indispensable que es una buena documentación histórica sobre la que basar los hechos que nos va a narrar el autor. Con “La tierra dividida” Ramón Muñoz merece que nos quitemos el sombrero ante la maestría con la que nos ha contado las vicisitudes de los tres pueblos que recorrían la península ibérica durante el siglo IX. Su labor de investigación y documentación para llevar a cabo semejante logro es encomiable, puesto que se trata de una época de la apenas existen conocimientos.

Lo que más caracteriza, por tanto, la novela con la que nos encontramos es su gran rigor histórico. Aún así, el autor nos advierte que en algunos casos ha tenido que usar su imaginación por las grandes lagunas que se ha encontrado, pero siempre intentando pensar en cómo podrían haber sucedido los hechos realmente.

Son tres los protagonistas de nuestra historia y a través de los cuales vemos como vivían los diferentes pueblos que estaban en “España” por aquel entonces: Fortunio de Monforte, Njall Haraldsson y Musa Ibn Musa.

Con Fortunio recorremos los territorios dominados por los cristianos. El rey Ordoño le pide que visite a García Íñiguez para intentar convencerle de que se ponga de su lado en la lucha contra los moros, pues ya es hora de recuperar los territorios perdidos, pero éste no lo tendrá tan fácil para decidirse puesto que es sobrino de Musa. A través de los ojos de Fortunio vemos la codicia que impera en el reino cristiano y las dudas de éstos ante la empresa que pretende acomoter Ordoño.

Musa Ibn Musa nos mostrará hasta donde llega su ambición: quiere dejar de ser el “tercer rey” y para ello no tendrá más remedio que enfrentarse a Ordoño y derrotarle; así estará en un plano de superioridad para enfrentarse al emir de Córdoba, a quien pretende destruír. Para ello vemos que se vale tanto de los espías como de la traición e intenta colocar a sus hijos en posiciones estratégicas. El mayor error de Musa estará en su manera de ningunear a García Íñiguez, quien puede ser el que decida de que lado se pondrá la balanza.

Njall es un muchacho del norte que se ve abocado a embarcar en la expidición vikinga que se dirige a mares peninsulares. Todavía es un imberbe, pero pronto irá adquiriendo experiencia en el combate y en los ardides de este pueblo pirata. Con él conoceremos la forma tan ruda y brutal que tenían de comportarse los vikingos. Sin embargo la novela nos muestra que los cristianos y los moros no se quedaban atrás en lo que a brutalidad se refiere. Como bien nos dice Ramón Muñoz, los vikingos tuvieron fama de sanguinarios porque los que escribieron la historia de la época fueron los monjes de la península.

Las peripecias de estos tres personajes se van alternando a través de los distintos capitulos. Con ellos llegaremos a simpatizar con los diversos pueblos a los que pertenecen, porque Ramón Muñoz ha conseguido que hasta el más feroz de los personajes resulte humano y nos interese su destino.

La narración en algún momento puede hacerse lenta, pero esto no hace decaer el ánimo del lector. Carece, tal vez, de la acción a la que nos tienen acostumbrados este tipo de novelas; pero en la historia no todo son batalla, sino también ardides políticos y sobre todo muchas intrigas.

En resumidas cuentas, estamos ante una grandísima novela histórica en la que confluyen tres grandes culturas de una época muy turbulenta y muy, muy desconocida para todos.

Fuentes
Portada y sinopsis de la página web de Ediciones Pàmies.
Reseña para Anika entre Libros.