martes, 3 de febrero de 2015

La mala vida en la España de Felipe IV (José Deleito y Piñuela)

Ficha técnica
Título: La mala vida en la España de Felipe IV (1948)

Autor: José Deleito y Piñuela
Editorial: Alianza Editorial

Nº de páginas: 292
ISBN:
9788420689630
1ª Edición: Septeimbre, 2014
 
Sinopsis de la editorial


Esta curiosa, divertida y documentada investigación sobre el mundo de la delincuencia, la marginalidad y la picaresca en la España del siglo XVII cubre las múltiples variedades de la mala vida, desde el simple parásito o el mendigo hasta el rufián, pasando por prostitutas y celestinas, gentes de oficio turbio, el descuidero, el ladrón profesional, el asesino a sueldo o el bandolero organizado en cuadrillas. José Deleito y Piñuela describe los bajos fondos sociales, los tipos varios del hampa matritense, los pícaros de novela y los de la realidad, el mundo del juego y de la prostitución, las meretrices ambulantes y las organizadas en burdeles, así como todas las derivaciones imaginables de la “sensualidad ilícita”. El cuadro de “La mala vida en la España de Felipe IV”, extendida a todas las clases sociales y por toda la Península, parece discrepar a primera vista de la imagen de piadosa religiosidad imperante en la época. Sin embargo, no son de extrañar casos como el ladrón que creía servir a Dios en su oficio, la ramera devota de la Virgen o el asesino que mataba a sus víctimas no sin antes forzarlas a la confesión.

Opinión
Reseña para la editorial Anika entre Libros.
 
José Deleito y Piñuela describe pormenorizadamente la España de las clases bajas en la época de Felipe IV, mostrando el auge de la delincuencia, la marginalidad y la picaresca en un periodo en el que todo vale para conseguir el propósito de sobrevivir, para algunos; y de enriquecerse a costa ajena para otros.

"La mala vida en la España de Felipe IV" forma parte de una serie dedicada al estudio de la sociedad en los tiempos de Felipe IV, serie conocida como La España de Felipe IV.

El libro se divide en tres partes fundamentales: el desenfreno erótico; violencias, crímenes y robos; la vida picaresca. Así el autor estructura de forma temática los distintos tipos de mala vida de los que trate.

En la primera parte, Deleito y Piñuela nos habla del adulterio, propio de todas las clases sociales, de la prostitución, de los amancebamientos, del libertinaje, así como de las anormalidades sexuales y las leyes contra la inmoralidad sexual, las cuales vemos que no sirvieron para nada en aquella época y que pueden hacer incluso que sonríamos ante algunos de sus despropósitos. De esta parte podemos descatar la liberalidad sexual que reina en ese momento. Una libertad sin tapujos y de la que muchos, y muchas, presumían y alardeaban.

En la segunda parte, el autor nos habla de las escenas más violentas de la época, en las que proliferan bandoleros, salteadores, ladrones y asesinos. Las venganzas estaban a la orden del día y las muertes por culpa del amor también abundaban por aquella etapa. Lo más contradictorio se muestra en aquellos ladrones o asesinos devotos, quienes se encomendaban a su patrona predilecta antes de realizar cualquier trabajo. Un período extraño en el que la religión no parecía estar reñida con los actos y en la que incluso los ladrones y asesinos tenían santos protectores de su oficio.

La tercera y última parte es la más extensa, lógico si se tiene en cuenta que España, aún hoy, es un país de pícaros de toda índole y que abundan en todo el estrato social. Deleito y Piñuela nos define con claridad las distintas clases de pillos, la jerga que utilizan y la justicia de este gremio tan peculiar. Nos habla de grandes pícaros de la literatura, algunos altamente conocidos como Guzmán de Alfarache y de los profesionales del juego.

Para este análisis tan exhaustivo, el autor se basó primordialmente en textos de la época, destacando sobre todo las fuentes literarias, pero también ha acudido, y así lo menciona a lo largo de la obra, a crónicas y avisos de la época, confirmando en muchas ocasiones que la literatura de Góngora, Quevedo y otros autores, así como textos tipo "El lazarillo de Tormes" son fiel reflejo de la sociedad del momento.

Hay que tener en cuenta, a la hora de acercarse a este ensayo, el año en el que fue escrito por el autor. En algunos aspectos puede resultar algo anticuado en sus ideas relativas a la moral sexual, sobre todo cuando habla de relaciones entre personas del mismo sexo.

Son muchas las obras literarias que menciona para apoyarse en su estudio, lo que es de agredecer para quienes amamos la literatura clásica y queremos profundizar en el tema a través de historias noveladas.

Un ensayo diferente, entretenido, en ocasiones divertido y en otras bastante cruento, pero que nos muestra un fiel reflejo de una época oscura y de proliferación de la conocida picaresca española.