lunes, 15 de febrero de 2016

Los hombres que no amaban a las mujeres (Stieg Larsson)

Ficha técnica
Título: Los hombres que no amaban a las mujeres
Título original: (Män som hatar kvinnor. Millennium 1, 2005)
Autor: Stieg Larsson
Editorial: Destino
Nº de páginas: 672
ISBN: 9788423345410
Edición, Agosto 2015
Serie Millenium, 1

Sinopsis de la editorial

Harriet Vanger desapareció hace treinta y seis años en una isla sueca propiedad de su poderosa familia. A pesar del despliegue policial, no se encontró ni rastro de la muchacha. ¿Se escapó? ¿Fue secuestrada? ¿Asesinada? El caso está cerrado y los detalles olvidados. Pero su tío Henrik Vanger, un empresario retirado, vive obsesionado con resolver el misterio antes de morir. En las paredes de su estudio cuelgan cuarenta y tres flores secas y enmarcadas. Las primeras siete fueron regalos de su sobrina; las otras llegaron puntualmente para su cumpleaños, de forma anónima, desde que Harriet desapareció.

Mikael Blomkvist acepta el extraño encargo de Vanger de retomar la búsqueda de su sobrina. Periodista de investigación y alma de la revista Millennium, dedicada a sacar a la luz los trapos sucios de la política y las finanzas, Blomkvist está vigilado y encausado por una querella por difamación y calumnia presentada por un gran grupo industrial que amenaza con arruinar su carrera y su reputación. Contará con la colaboración inesperada de Lisbeth Salander, una peculiar investigadora privada, socialmente inadaptada, tatuada y llena de piercings, y con extraordinarias e insólitas cualidades.

Así empieza esta magnífica novela que es la crónica de los conflictos de una familia, un fascinante fresco del crimen y del castigo, de perversiones sexuales y trampas financieras; un entramado violento y amenazante en el que, no obstante, crecerá una tierna y frágil historia de amor entre dos personajes absolutamente inolvidables.

Opinión personal
Reseña para la editorial Anika entre Libros.


La carrera como periodista de Mikael Blomkvist parece caer en picado. Sin embargo, su vida da un giro inesperado cuando acepta el encargo del empresario Henrik Vanger para escribir un libro su poderoso imperio y su familia. En el encargo también se incluye la investigación sobre la desaparición de una sobrina, Harriet Vange.

Con la ayuda inesperada de Lisbeth Salander, una muchacha un tanto extraña que padece el síndrome de asperger, descubrirán los entresijos de una de las familias empresariales más importantes e irán saliendo a la luz disputas y otros secretos que parecían olvidados en el pasado.

Hace tiempo que leí la trilogía escrita por Stieg Larsson. Sin embargo, a tenor de la reciente publicación del cuarto volumen de la misma, aunque ahora escrita por otro autor, decidí releer la serie para poder determinar con mejor claridad los matices y diferencias de los personajes e historias entre ambos autores.

En su momento me sorprendió el boom de este primer volumen. No es precisamente la mejor novela de su momento, otras merecían más este título, ni siquiera se trata de una novela novedosa, aunque sí estamos ante una novela entretenida y que consigue alcanzar, y por momentos superar, las expectativas de los lectores.

La novela nos va sumergiendo, poco a poco, en un antiguo misterio que lleva años sin resolver. Se puede decir que esta es la historia central y que trae de cabeza a nuestro protagonista principal, pero no es la única trama con la que nos encontramos. Existen diversas historias que acaban confluyendo para formar un todo y dotar de un final adecuado y correcto a la novela.

Lo más destacable es la pareja protagonista.

Mikael Blomkvist, un periodista de investigación que sufre un duro revés nada más comenzar el libro. Su forma de ser, su ética, su nobleza y su perseverancia consigue ganar nuestro corazón. En el medio de un mundo donde impera la corrupción, donde parece que todo se puede comprar, en el que los vicios y el lujo imperan por doquier, es como la tabla de salvación que nuestra cordura necesita. Aunque eso sí, como todo ser humano también tiene fases en que puede resultar un tanto antipático con tanto perfeccionismo y demostrando ser tan defensor de la verdad.

Lisbeth Salander es el contrapunto perfecto. En principio puede resultar un tanto chocante que una muchacha veinteañera trabaje como investigadora privada, y más con su forma de ser y de vestir. A medida que nos adentramos en la historia y la vamos conociendo entendemos más cosas sobre ella. Tal vez su antisocialidad y aversión a las relaciones hagan que la miremos con un poco de duda, pero será ese carácter complejo y esa debilidad que trata de ocultar la que consiga traspasar las páginas del libro para quedarse con nosotros.

Gracias a la protagonista femenina se ha dado a conocer el síndrome de asperger. No es que antes no se conociese. Lo que pasa es que para la mayoría de la población es algo con lo que no  tienen que tratar habitualmente, afortunadamente y muchos, entre los que me incluyo, no sabíamos que ese comportamiento tenía un nombre asociado. Como veis de todo se aprende.

La novela tiene su importancia por la crítica social que hace sobre una sociedad sueca que no es lo que lo mayoría de los españoles pensamos o creemos. Una sociedad que no sabe cómo hacer encajar en su mundo a todos aquellos que son diferentes; vamos, algo parecido a lo que sucede aquí y que por desconocimiento creemos que en los países nórdicos no sucede.

Stieg Larsson nos habla entre líneas de la violencia que sufren las mujeres, de la doble moral de una sociedad que acepta la corrupción dependiendo de los casos, del abuso de poder, etc.

El lector tiene en sus manos una novela entretenida y amena, que disfrutará por la tensión que emanan sus páginas, pero una novela que, al fin, refleja una sociedad que no es tan perfecta. Esa sociedad que ya nos estaba dejando entrever Henning Mankell en los últimos libros de la serie Wallander.

Sin embargo, el final parece un poco flojo pues una vez que el misterio de la desaparición de Harriet queda resuelto, aún queda por ver cómo Mikael conseguirá desenmascarar a uno de los más prestigiosos empresarios contra el que mantiene una especial cruzada. Claro que una vez resuelto el caso central es como si le sobrasen páginas a la historia.