martes, 10 de abril de 2012

Entrevista a Amelia Noguera

Hoy os dejo la entrevista que le realicé a Amelia Noguera para la revista digital Anika entre Libros. Los que leíste la reseña del libro, que publiqué ayer, entenderéis porque no me pude resistir a hacérsela.

Espero que os guste y que disfrutéis de la misma.

Antes de nada deciros que Amelia es una persona encantadora que ha colaborado conmigo sin ningún problema y facilitándome las mucho las cosas, lo que es de agradecer.

Ahí os dejo la entrevista:

Amelia Noguera ha estudiado ingeniería informática y trabajó como programadora, pero por amor a la lectura y, sobre todo, a la escritura, dio un giro radical a su vida y ahora está estudiando Humanidades en la Universidad Carlos III. Acaba de publicar su primera novela “Escrita en tu nombre”.

Con ella hablamos sobre la novela y sobre como es para que podamos conocerla un poquito mejor.

- Hola Amelia, en primer lugar muchas gracias por atenderme.

Amelia: Gracias a ti, Mila, por interesarte por mi novela y por darme esta oportunidad de darme a conocer un poco.
  • Antes de hablar de la novela en sí misma, hablemos un poco de ti. Ya he visto en tu blog http://plateroyellos.blogspot.com/ que has estudiado ingeniería informática, trabajado como programadora y ahora estás estudiando Humanidades ¿cuándo descubriste que lo tuyo en realidad estaba más vinculado con el “digamos” mundo de las letras?
Amelia: Siempre me gustaron las letras pero estudié ciencias porque parecía que tenían más futuro. Terminé los estudios y, en cuanto empecé a trabajar como informática, me di cuenta de que me había equivocado. Enseguida intenté orientar mi carrera profesional hacia algo que tuviera al menos un poco del otro mundo: durante un tiempo dirigí una revista de informática (Solo Programadores) y luego comencé a trabajar como traductora técnica y trabajando en ello continúo.
  • A parte de escribir, ¿cuáles son tus aficiones?
Amelia: Soy muy inquieta, me gusta casi todo, aunque ahora la escritura es lo que más tiempo me absorbe. Leo mucho, de vez en cuando pinto (mal), bailo danza española y flamenco (infinitamente peor que Anabel), me gusta ir al cine y al teatro y a casi cualquier tipo de espectáculo o actividad cultural, a museos, conciertos, exposiciones, etc. Por eso estudio Humanidades, porque me permite cotillear sobre muchas cosas. Y también intento pasar mucho tiempo con mis hijos, que aún son pequeños; ahora estoy iniciando con ellos y algunos de sus amigos una especie de club de escritura para crear un libro para niños y autoeditarlo, para que se diviertan escribiendo y aprovechar así que están viviendo conmigo esta aventura mía de escribir y publicar mis novelas, que les encanta, para introducirles en ese bonito mundo.
  • ¿Desde cuándo has sentido tu vocación literaria?
Amelia: Escrita en tu nombre es la primera novela que he terminado y la culpable de que ahora no quiera hacer otra cosa. Cuando puse el FIN, ya supe con seguridad que no iba a poder dejar de escribir nunca. De hecho, ya he escrito dos novelas más y tengo totalmente ideada la siguiente.
  • Supongo que como todos aquellos que tenemos el gusanillo de escribir habrás hecho alguna composición cuando eras pequeña ¿podrías contarnos algo?
Amelia: Si te digo la verdad, cuando era muy pequeña no recuerdo que escribiera, solo recuerdo que leía muchísimo y también recuerdo incluso el primer libro que leí entero, en el colegio, con ocho o nueve años: "Los hijos del Capitán Grant", de Julio Verne. Sí que escribía en el instituto. Con quince años gané un premio de poesía de la Comunidad de Madrid pero no volví a escribir hasta mucho después y tan solo dos relatos, que más tarde incluí en sendas novelas.
  • Ahora que sabes que habrá gente que leerá tus obras ¿qué sientes al respecto?
Amelia: Es lo más fabuloso que puede desear un escritor. Escribir es fantástico. Yo soy una persona muy inquieta y me encanta aprender, así que disfruto muchísimo al documentarme para las novelas. También disfruto al escribirlas y al corregirlas y releerlas después de un tiempo, me gusta intentar encontrar la música que me parece que tienen algunos fragmentos. Pero que te lean los demás es casi lo mejor, porque lo que has escrito se recrea cuando otros lo leen y es sorprendente comprobar cómo una misma novela puede suscitar sentimientos e interpretaciones tan diferentes. Cada lector se crea su propia novela a partir de lo que tú escribiste y eso a mí me parece maravilloso.
  • ¿Podrías indicarnos algún autor/a o algún libro que te haya marcado o del cual dijeras yo quiero hacer algo parecido?
Amelia: Tengo muchos autores y muchos libros que me han marcado. Uno de los escritores que más me gustan es Dostoiveski. Pero creo que en cada etapa de mi vida he tenido predilección por autores diferentes: con diez años me encantaban las novelas de Agatha Christie, pero sobre todo leía las novelas "gordas". Mi madre se apuntó a Círculo de Lectores entonces para comprarme libros y yo elegía siempre los que tenían más páginas, para que me duraran más, así que leí de todo. En el instituto leía mucho a Tom Sharpe y a autores españoles, cuando estudié mi primera carrera la moda era Stephen King. Ahora, también en la universidad pero esta vez en una carrera de letras, continuamente descubro autores que no conocía y que me encantan, bien porque me gusta su estilo, por la trama que han ideado tan fabulosa o por otras muchas cosas. Si te digo que me gusta mucho Schiller o Voltaire ¿creerías que soy muy pedante? Hace poco releí Cándido o el optimismo y me sorprendí de su actualidad. Pero también me gustan autores mucho más habituales, como José Luis San Pedro, García Márquez o Juan Valera; o menos, como Rezzory o Perec; y más actuales, como Belén Gopegui o Ian McEwan. Y los que descubro cuando me documento para mis novelas, para la última he descubierto a una autora india, Kamala Markandaya, una escritora fabulosa. Su novela Néctar en un tamiz me pareció impresionante. Creo que deberíamos leerla una vez cada tres meses para recordar que tenemos que valorar lo que somos y lo que estamos a punto de perder.
  • Ya sé que te gusta leer ¿cuánto tiempo le dedicas a la lectura?
Amelia: Ahora mismo, mucho menos del que me gustaría. Solo leo lo que tengo que leer en la Universidad y para documentarme en mis novelas y, en tiempo, no sé decirte, quizás diez horas a la semana.
  • ¿Qué tipo de libros prefieres?
Amelia: Me gustan toda clase de libros, no prefiero un género u otro. Lo último que he leído ha sido La carretera de Cormac McCarthy, que me pareció una genialidad por el modo en que el autor conseguía transmitir sensaciones a través del estilo de su escritura aunque la novela me pareció espantosa por mis pesadillas. También he leído hace poco Edipo en Stalingrado, de Von Rezzory, y se la he regalado a un amigo porque es una novela fabulosa. Ahora, además, gracias a la universidad, he descubierto el ensayo y tengo una lista larguísima de títulos que quiero leer cuando me toque la lotería y tenga mucho más tiempo.
  • ¿Hay algo que te empuja a elaborar una trama? ¿Cómo decidiste de qué iba a tratar la novela?
Amelia: Siempre que comienzo una novela me planteo de qué quiero hablar. Todas mis novelas tienen varios niveles de interpretación, eso para mí significa que la historia que hay por encima es la que se lee y con esa es suficiente para seguir el argumento y para disfrutar de la historia, pero debajo de esa trama fácilmente visible, cada lector puede hacer suya la novela o imaginar qué más quiero contarle. Por eso, más que la trama, lo primero que me planteo es el tema y lo elijo según lo que en ese momento me interese más. La trama viene mucho después, cuando decido cómo quiero hablar sobre ese tema. En el caso de "Escrita en tu nombre", empecé contando la historia de mis padres. Parte de lo que les ocurre es real, les pasó a los míos. Yo entonces no lo entendí y escribí el relato; luego, muchos años más tarde, en una comida en casa con un amigo iraní, él nos contó que había tenido que escapar de su país para que no le llevaran a primera línea de batalla en la guerra contra Irak y que su padre lo había organizado para que huyera a Turquía a través de las montañas, antes de que cumpliera los dieciocho años. Me sentí tan mal, tan egoísta y tan imbécil enfadándome con mi madre o mis hermanas por tonterías cuando mi amigo vivía alejado de su familia y de sus amigos a la fuerza desde hacía tanto tiempo, y muchos de ellos incluso habían muerto, que decidí escribir sobre eso. Recuperé el relato de mis padres y entonces ideé la trama, enfrentando los dos mundos. En esta novela, quise mostrar otro punto de vista diferente al tópico de lo que nos venden que son los musulmanes o los iraníes, en este caso. La familia de Omid podría ser real. La iraní era una sociedad muy avanzada civilmente hasta la llegada de los ayatolás y la suya es una historia de desengaño. Creyeron que al derrocar al sha conseguirían la libertad y solo cambiaron un tipo de dictadura por otro. La trama la ideé cuando supe claramente que quería hablar de eso, de desengaños y de segundas oportunidades.
  • Imagínate que estuvieras ante un público que tiene tu libro delante pero que no sabe que hacer ¿qué les dirías sobre tu novela para convencerles?
Amelia: Pues alguno de los comentarios que los lectores me están haciendo sobre ella. Por ejemplo, las dos últimas opiniones que me han dado este fin de semana. Alicia, una compañera de colegio a la que hacía más de veinte años que no veía, me dijo al terminarla esto sobre mi novela: "sinceramente me parece maravillosa, una historia bellísima, escrita con sencillez, con sus toques de humor, profundamente emotiva, pero sobre todo real, personajes con vidas e historias reales, enlazadas con maestría y que te llegan al alma". Eva me decía también que había decidido volver a leerse el libro porque no quería que se terminara. Estoy muy contenta porque todas las opiniones sobre esta novela están siendo como estas y estoy convencida de que quienes más pueden convencer a otros lectores de que lean mis novelas son aquellos que ya se las han leído. Mila, tú también has leído "Escrita en tu nombre" hace muy poco, ¿opinarías igual que Alicia o que Eva?
  • ¿Ha sido complicada la elaboración de “Escrita en tu nombre”?
Amelia: Muy muy complicada. Tardé tres años en concluirla. Primero creé solo los capítulos de Malena. Siempre que termino una novela, la doy a leer a quien se deja y, con sus opiniones, intento mejorarla. Cuando terminé esta novela, lo hice también y al recibir los primeros comentarios, me di cuenta de que Omid tenía mucho más que decir, entonces le di voz a él y la novela creció infinitamente. Muchas lectoras quieren un Omid en su vida. Los lectores admiran su fortaleza. Pero eso dificultó mucho la coherencia de la trama porque debía insertar una novela dentro de otra. Sin embargo, estoy muy contenta con el resultado. Es una novela muy original y habla de muchas cosas sin que te des cuenta, de una forma muy sencilla y con un estilo literario muy cuidado pero muy fácil de leer.
  • ¿Hay algo de Amelia en Magda, Malena o Magdalena?
Amelia: Sí. En muchos de mis personajes hay algo de mí. Hay mucho de mí por ejemplo en Elisa y en Violeta, de mi siguiente novela, "La pintora de estrellas". En "Escrita en tu nombre" hay mucho más de mí en Malena o Magdalena que en Magda. Magda es la más ajena a mi forma de ser. Aunque tampoco coincido con Malena en muchos de sus rasgos, por ejemplo, en su inseguridad. Yo jamás habría soportado lo que aguantó ella. Le habría dado un empujón a Magda y habría dejado a Mario echando leches.
  • ¿Con cual de las tres te quedarías?
Amelia: Con Malena, sin duda. Quizás porque algunas veces sí es como yo.
  • ¿Hay algún motivo por el que el protagonista sea iraní?
Amelia: Esta novela es un cariñoso homenaje a mi amigo iraní y a su familia. También a los muchos iraníes que tuvieron que abandonar su hogar, durante toda la historia de este bello y fascinante país. Omid tenía que ser iraní. De hecho, también tenía que publicarla ya por ellos, para intentar mostrar otro punto de vista sobre su cultura. No todos son como los que nos muestran en la tele. Igual que aquí: no todos los españoles sabemos cantar flamenco ni somos muy simpáticos. Y, si Obama no sale reelegido, creo que los iraníes no van a tener ninguna oportunidad. Por eso tenía que autoeditarla sin esperar a ninguna editorial, aunque ahora sé que será muy difícil que alguna la publique, porque ya está editada por mí. Ha sido una cuestión de idealismo también.
  • ¿Cuál es tu personaje favorito y por qué (de la novela)?
Amelia: Mi personaje favorito es el padre de Omid, Aref. Sin duda. Un hombre que fue capaz de renunciar a sus hijos para intentar salvarles del horror de una guerra estúpida provocada por el interés de otros para mí es el máximo exponente del amor y Aref se habría merecido una novela para él solo. Y además lo hizo siendo débil, porque la madre de Omid, Mina, era fuerte pero él no y, a pesar de sí mismo, lo hizo. Él es mi protagonista.
  • ¿Cuánto tiempo te llevó escribir “Escrita en tu nombre”?
Amelia: Como te dije antes, tres años. Al principio, escribía de cuando en cuando y muy lentamente, no creía que fuera a ser capaz de escribir una novela. Escribir bien es dificilísimo, creo que lo más difícil que he intentado hacer en mi vida. Mientras escribía, leía todo lo que caía en mis manos sobre teoría literaria, libros de otros escritores sobre su trabajo, de profesores de universidad, de críticos, etc. Al cabo de dos años y medio de estudio y de seguir escribiendo la novela a trompicones, cuando me di cuenta de que sí iba a poder escribirla, me tomé dos meses de vacaciones, sin empleo ni sueldo, y la terminé. Y luego he tardado otros tres o cuatro meses en corregirla. Tengo el problema de que soy demasiado perfeccionista; todavía, con el libro en la calle, estoy dándole otra vuelta por si me encuentro alguna errata.
  • Hace poco ha sido la presentación del libro ¿cómo te has sentido?
Amelia: Ha sido una experiencia fantástica y muy emotiva. Desde que anuncié la presentación y tengo el libro físico, muchísimas personas se lo están leyendo y aún no he tenido una crítica mala. Supongo que llegará, aunque en realidad da igual: ninguna novela puede gustar a todos los lectores. Y lo cierto es que tengo la sensación de que cuando un lector te da su opinión sobre lo que escribiste, es como si os conocierais de toda la vida, como si hubieras ganado un amigo. Y yo ahora tengo muchos nuevos amigos. Además, muchas personas se sienten identificadas con alguno de los personajes. Como te dije antes, cada lector se crea su propia novela y haber creado algo que provoque esa sensación en los demás es maravilloso.
  • Tu novela también se encuentra a la venta en Amazon. ¿Qué opinas de los libros digitales y de la oportunidad que les da a escritores noveles para ver publicadas sus obras?
Amelia: Tengo un poco de lío aún con respecto a esta pregunta. No tengo claro que Amazon vaya a darme la oportunidad que necesito. Yo no quiero publicar en Amazon, quiero publicar en papel y que la gente pueda comprar el libro en las tiendas de toda la vida y eso se consigue entrando en el engranaje de las editoriales, que saben cómo hacer bien ese trabajo. Cada uno tiene su función y la mía es escribir y llegar al público, no maquetar ni crear portadas ni distribuir mi libro. Sobre la oportunidad que se nos brinda a los noveles en Amazon, en realidad no la da Amazon, me la doy yo misma que tengo que estar en Facebook y en Twitter y en blogs y en… dale que te pego con mi novela para conseguir que los lectores sientan curiosidad por ella. Y cada vez que lo hago, no solo publicito mi libro, sino que también le hago publicidad gratuita a su plataforma. Me parece una relación muy desigual, a favor suyo. Ellos no hacen absolutamente nada más que tener un lugar físico donde han tenido la genial idea de poner un ranking en el que, de los miles de ebooks que se venden, solo tienen visibilidad los cien primeros. Y ahí estamos nosotros, los pobres escritores noveles, partiéndonos la cara para conseguir que los lectores nos compren las novelas a 0,89 euros. Yo estoy a favor de poner el e-book mucho más barato que el libro físico, pero no de este modo. Y no tengo claro aún si gano algo intentando que mil personas se descarguen gratis mi novela, porque mil descargas gratuitas no significan necesariamente mil lecturas. Sin embargo, si alguien se compra mi libro, se lo leerá. Y Amazon les ha servido bien a diversos autores, como a mi amiga Blanca Miosi, pero no ha sido a cambio de nada.
Sin embargo ahí estoy porque todavía no he conseguido que una distribuidora distribuya mi libro y, si no lo consigo, mi historia se quedará ahí, a menos que una editorial decida apostar por mí o que el boca a boca de los lectores que buscan mi novela en las tiendas físicas le haga plantearse a una distribuidora que mi libro es rentable. Eso es lo único que tengo que agradecerle a Amazon, que me dé la oportunidad de poder vender mi libro en su plataforma. Sin embargo, yo he cometido el error de inscribir mi e-book en su programa KDP Select y estoy muy arrepentida. Debería haber usado Bubok.com o cualquier otra plataforma porque la promoción de mi libro la hago yo, no Amazon, y lo mismo me da dirigir al lector interesado a un sitio que a otro. Confundí la oportunidad que me parecía que brindaban en su acuerdo de promocionar mi novela al venderla gratuitamente allí durante cinco días. Pensé que ellos la publicitaban de algún modo. Esto no es así, ellos no hacen ningún tipo de publicidad y, sin embargo, yo ya no puedo disponer de mi e-book para venderlo o regalarlo en ningún otro sitio hasta mayo porque lo impiden sus condiciones, que yo firmé antes de saber dónde me estaba metiendo. Amazon no es la panacea para los escritores noveles.
  • Una pregunta repetitiva en estos tiempos ¿ebooks o libros en papel?
Amelia: Yo creo que los libros digitales son el futuro. La generación de lectores que se acostumbren a leer en digital desde niños probablemente preferirá seguir haciéndolo siempre de ese modo y además deberá ser así si queremos cuidar el planeta, pero eso sucederá dentro de algunos años, no sé cuántos. Durante mucho tiempo, supongo que coexistirá el papel y el formato digital. Incluso, tal vez el papel no llegue a desaparecer porque es un objeto bello que algunos quizá quieran conservar en su casa o regalar a otros. Mi novela, por ejemplo, se debería regalar en libro, porque tiene un mensaje de esperanza que en e-book se diluye un poco. Lo digital no puede guardarse cerca del corazón.
Y creo que es bueno que lo digital vaya adquiriendo adeptos porque, desde que hay lectores digitales, muchas personas leen mucho más, por la comodidad, porque pesan poco, porque se pueden llevar a cualquier lado y contener muchísimos títulos, etc. Lo malo también es que algunos leen mucho más en ebook porque piratean casi todo. Y ahí tengo dos opiniones: es genial que la literatura llegue a la gente, pirateada o no, pero nosotros, los lectores, debemos ser conscientes de que los autores tienen que comer también y que, si no se compra algo original de vez en cuando, los engranajes que mueven la maquinaria que sustenta a los creadores dejarán de funcionar.
Yo, como autora, puedo seguir escribiendo quizá por amor al arte, y nunca mejor dicho, porque me apasiona hacerlo y puedo regalar mis novelas si consigo sacar el tiempo para escribirlas y publicitarlas, aunque me será muy difícil, porque escribir bien es un trabajo de diez horas diarias siete días a la semana. Pero los que no subsistirán de ningún modo son los que hacen posible que la literatura de calidad llegue a los lectores. Soy autoeditora y sé lo que significa intentar que tu obra llegue al lector sin el apoyo de una editorial: el trabajo es ingente, si hago de editora, correctora, maquetadora, informática, diseñadora de portadas, comercial, distribuidora… si hago todo eso, no puedo escribir. Pérez Reverte podría poner sus novelas en su portal y que todo el mundo las bajara gratuitamente y comer solo de las entrevistas, las participaciones en prensa o los seminarios de escritura, quizá, pero cuando los monstruos actuales de la literatura vayan muriéndose de viejos ¿qué autor nuevo llegará a los lectores? ¿Qué autor hará como yo de escritor y de todo lo demás para conseguir llegar al público? Eso podría ser el final de la literatura de calidad. Y no solo porque el editor ya no ejerza de filtro, sino porque la tarea es demasiado ardua y desanimaría a muchos. Por eso mi opinión es que, ya sea en ebooks o en papel, lo mismo da, pero el autor de una obra literaria debe estar respaldado por profesionales expertos en todos los demás aspectos de la creación y la promoción de un libro y que eso hay que pagarlo para que se haga lo mejor posible. Así el autor podrá dedicarse a escribir bien o a charlar con sus lectores sobre lo que sienten al leerle y la literatura seguirá pudiendo emocionar como hasta ahora.
  • ¿Cuál es tu experiencia con las “grandes” editoriales?
Amelia: Fabulosa, me han rechazado siempre muy amablemente, como todo premio nobel (García Márquez, Hemingway) o bestseller (J. K. Rowlling o Bolaño) que se precie. Alguna lo ha hecho incluso con una emotiva carta en la que, con letra diferente a la de la plantilla tipo, me explicaban que, si les hubiera enviado esta novela hace unos años, antes de la crisis, la habrían publicado sin dudarlo. Además, en este momento en una editorial muy importante y fabulosa están considerando, desde hace muchos meses, si darme la oportunidad de publicar mi segunda novela, "La pintora de estrellas". En realidad, todo este ingente trabajo que me ha supuesto autoeditarme mi primera obra busca sobre todo llegar a vosotros, los lectores, e intentar así que esta editorial confíe en mí y publique mi segunda novela.
  • Estás ahora con la promoción de la novela, pero ¿tienes algún nuevo proyecto en mente?
Amelia: Estoy terminando mi tercera novela, de título aún sin decidir, quizás La bruja hindú. Pero es una novela muy compleja, sobre todo en la parte de documentación, porque me tengo que meter en la piel de alguien muy muy diferente a lo que soy, a mi cultura y a mi contexto social, geográfico, psicológico y hasta astral. Por eso, creo que todavía tardaré unos meses en darla por finalizada.
  • Si yo te dijese que me gustaría escribir algo ¿qué consejos me darías?
Amelia: El primero, que leas muchísimo, a todos y de todo; el segundo, que escribas cada día; y el tercero que te lo pienses mucho y te prepares muy concienzudamente para entrar en un mundo fascinante y hermoso del que ya no querrás salir, aunque las editoriales te rechacen y no vendas una escoba.
  • Amelia, muchas gracias, por atenderme y responder a mis preguntas. Espero que tengas todo el éxito que te mereces con esta novela y tus próximos libros, porque estoy segura de que habrá más.
Amelia: Muchas gracias a ti, Mila. Me ha encantado charlar un rato contigo y que me dieras la oportunidad de hablarte un poco de mí y de mi trabajo. Espero poder enviarte mis siguientes novelas publicadas por alguna editorial fantástica.