jueves, 12 de abril de 2012

No te mereces nada (Alexander Maksik)

Ficha técnica
Título                       No te merece nada
Título Original          You Deserve Nothing
Autor                      Alexander Maksik
Editorial                 Miscelánea Editores

Nº de páginas        272
ISBN                     9788493864446
Año                       2012
Traducción           Santiago del Rey


Sinopsis
William Silver es un profesor carismático y con talento. Sus métodos poco convencionales hace que levante ampollas entre colegas y superiores, pero sus estudiantes lo adoran. Lleva Ideas a su aula, ideas que afectarán profundamente cómo los alumnos se conducen en la vida. Sus debates sobre Camus, Faulkner, Sartre, Keats y demás autores del Olimpo insuflan vida en el sentido de justicia social de los estudiantes y sus capacidades para el pensamiento filosófico y ético. Sin embargo, sin que sus entregados alumnos lo sepan, Silver demuestra que es incapaz de estar a la altura de los ideales que predica ante los demás. Con sus propias cicatrices emocionales a causa de las frustraciones que ha sufrido y alentado por el aura carnal y de belleza que tiene la Ciudad de las luces, Silver sucumbe ante la tentación que cambiará el curso de su vida. Su caída en desgracia lo convierten en un criminal ante los ojos de unos cuantos y en nada más que un ser humano ante el resto.

Opinión
Reseña realizada para Anika entre Libros


William Silver es un profesor de literatura fuera de lo común. Sus métodos consisten en hacer reflexionar al alumno y eso parece que no es del agrado de algunas personas.

Gilad es un joven retraído que, junto con sus padres, recala en París. Será uno de los alumnos de Will y eso le hará cambiar su perspectiva de la vida.

Marie, una estudiante del ISF, conoce a Will una noche al final del curso. Sin saber cómo acabará sintiendo una fuerte atracción sexual por este profesor y no parará hasta conseguir sus propósitos.


Esta novela nos es contada por tres personajes diferentes: Will, Gilad y Marie. Así vemos tres modos de vivir la vida y de ver los mismos hechos.

La historia comienza con Gilad contándonos los variados sitios en los que ha estado hasta su llegada a París.

Posteriormente, Will nos cuenta el último día del fin de curso, como acaba asistiendo a una fiesta que da uno de sus alumnos y lo que acaba sucediendo después. Todo desde su punto de vista de adulto que intenta conectar con los jóvenes. En esa fiesta conocerá a Marie.

Seguidamente Marie nos da su versión de lo ocurrido en esa fiesta.

Después comienza el nuevo curso y ahí vemos como Will da sus clases de literatura. Una forma peculiar, que invita a la reflexión y al debate, a poner en duda todo cuanto creemos y a ir más allá de nuestros sentimientos. Autores como Sartre, Camus y Faulkner le sirven para debatir sobre el suicidio, la existencia de Dios y otros temas filosóficos. No es que sea una clase de literatura al uso, pero está claro que todas las lecturas que elige para sus alumnos invitan a la reflexión y él aprovechará eso para abrir un nuevo mundo a sus alumnos. El problema surgirá cuando alguno de ellos sienta que está siendo atacado por sus creencias.

Todos los alumnos adoran a Will, pero es un ser humano, lo que significa que no siempre va a actuar como ellos creen que debería de actuar después de haber asistido a sus clases.

Will intenta comportarse siempre de forma acorde con lo que proclama pero está claro que una cosa es hablar y proponer y otra muy distinta llevar a cabo todas esas acciones.

En un principio podríamos comparla con “El club de los poetas muertos”. Tiene muchas semejanzas, pero es gracias a las diferencias por lo que me ha gustado más. Entre las semejanzas tenemos al profesor que se implica con sus alumnos, que no solo les da clases, si no que les implica en la vida misma haciéndoles más críticos. Los alumnos que adoran al profesor. Dentro de las diferencias podemos destacar que Will también tiene sus miedos y eso no le permite actuar con coherencia. Dentro de la presumible oscuridad que impregna la trama, se ve una pequeña luz de esperanza.

A lo largo de la novela vemos como Gilad consigue abrirse un poco más. Entendemos el por qué de su extraño comportamiento, de su amargura y de ese rencor que parece llevar dentro.

Marie es el personaje que más pena me da. No se da cuenta de lo sola que está hasta que conoce a Will, de la farsa que es su vida. Lo que más me preocupa es pensar que muchos jóvenes de hoy en día hacen lo mismo por no quedarse solos, cuando es precisamente lo que están haciendo: quedándose solos en medio de la multitud.

El ritmo de la novela es pausado. Cuenta los hechos con precisión, meticulosamente, como esperando que calen en el lector.

Es una novela maravillosa, diferente, para leer con calma, apreciando todos los matices. El autor consigue hacer reflexionar también al lector, por lo que al final ya no sabemos si es Will quién invita al debate a sus alumnos o es Alexander Maksik a sus lectores.

Es de una escritura preciosa y fabulosa. Personalmente creo está dirigida a un determinado público. Un público que tenga la mente abierta y despierta. Un público crítico y suspicaz.

Fuentes: Portada y sinopsis de la página web de la editorial.