miércoles, 23 de julio de 2014

Oliver y Max (Ángela Armero)

Ficha técnica
Título: Oliver y Max

Autor: Ángela Armero
Editorial: Nube de tinta
Nº de páginas: 222
ISBN:  9788415594246
1ª Edición: Mayo, 2014
 
Sinopsis

La historia de cómo un padre luchará por recuperar a su hijo al que ha abandonado en un orfanato.

A sus ocho años, Oliver no recuerda otra cosa que el ruido de las sirenas y el zumbido de los aviones sobrevolando el cielo de un Berlín devastado. Su madre trabaja como enfermera del hospital de la Charité y se muestra cada vez más crítica con los valores del régimen, mientras que su padre, Max, es cocinero del Reich y parece no advertir la magnitud del horror nazi. Una tarde, cuando Oliver y su madre regresan a casa, una explosión divide irremediablemente sus destinos...

Inspirada por las salvajes prácticas del programa Aktion t4, Oliver y Max es una conmovedora historia sobre el amor entre un padre y un hijo, pero también, y ante todo, una valiosa lección vital: en los peores momentos, el ser humano es capaz de dar lo mejor de sí mismo.


Opinión

Reseña hecha para la web Anika entre Libros

 

Tras la muerte de su madre, Max envía a Oliver a un orfanato. Ese mismo día, Oliver es enviado a un hospital en Alkoven, donde todos los niños serán curados y podrán cruzar el río para jugar al otro  lado con los niños sanos. Oliver viaja con la intención de encontrar a su madre, pero al llegar comprobará que nada de lo que le han dicho es verdad.
  
Ángela Armero nos ofrece en primera persona las vivencias de un niño que sentirá en propia piel la experiencia del programa Aktion T4, basado en el asesinato de personas, en su mayoría niños y ancianos, declaradas enfermos incurables. Con la idea de que el país debía invertir los recursos en la consecución de la victoria nazi, algunos miembros de la sociedad médica y militar dieron origen a este plan, con lo que conseguirían eliminar a gente improductiva y que lo que único que ocasionarían serían gastos para el erario público.

La novela está dividida en tres partes. La primera protagonizada por Oliver, la segunda por Max y la última por ambos.

En la primera parte vemos a Oliver, un niño alejado de su familia tras la muerte de su madre, que no entiende lo que sucede a su alrededor. Sólo sabe que su madre se ha ido de viaje y le prometen que pronto la verá. Es bajo esa promesa por lo que embarca feliz en un viaje de probable no retorno. No está enfermo, no tiene taras físicas ni psíquicas, pero necesitan a alguien para completar el autobús, y al fin y al cabo él es un huérfano.

La inocencia natural de Oliver, de ocho años, le impide ver la maldad que le rodea. Sin embargo, el instinto de supervivencia le dice que lo que ocurre en Alkoven no es normal, aunque tampoco sepa cómo identificar las señales que le emite su cuerpo.

En su viaje conocerá a Emil, un muchacho ciego que está deseando llegar a ese hospital tan fantástico donde curan todo tipo de enfermedades y así poder ver y jugar con los otros niños. Emil conseguirá levantar la moral a Oliver, es la ilusión, la esperanza que no se pierde hasta el final.

También conocerá a Willy, un muchacho alocado pero que conoce mucho más de la vida y la realidad que cualquiera de sus compañeros. Con sus pullas y su sarcasmo conseguirá despertar a Oliver de su letargo y le abrirá los ojos sobre lo que ocurre de verdad en Alkoven.

En la segunda parte, Max hará todo lo posible por subsanar el error que motivó que alejase a su hijo. Pero tal vez sea demasiado tarde.

La voz de la autora, a través de Oliver, nos lleva a introducirnos de lleno en la historia. Su forma de narrar, de sentir, es tan real que es difícil escapar a la sensación de estar presentes en ese tétrico hospital de Alkoven y ante la mirada hierática del director del mismo. Las vicisitudes de Oliver al intentar huir son las nuestras, somos nosotros los que estamos en peligro. En el peligro de no poder entender nunca cómo ha sido posible, tan solo, que alguien tuviese la idea de concebir este programa de asesinatos, oculto al conocimiento popular. Tan sólo pensar lo carentes de sentimientos que debían estar quienes eran las manos ejecutoras es tan sumamente horroroso que es imposible describir tal atrocidad con palabras.

Muchas son las preguntas que se fórmula Oliver, las mismas que nos formulamos los lectores, pero desgraciadamente ninguna tendrá respuesta. 

Gracias a la narracción sencilla y fluida de la autora muchos conocerán de una maneral singular el programa Aktion T4, sino en profundidad sí en su base ejecutiva.